Salud Inteligente — 01 March 2013
No dejes tu salud “tumbada”

En un año, ¡pasamos alrededor de 3.000 horas – o 120 días completos – durmiendo sobre nuestro colchón! Así que, tiene sentido afirmar, cuanto mejor sea el colchón, mejor será nuestra salud. Un buen colchón no solo nos proporciona un sueño reparador vital, sino que también mantiene la correcta alineación de nuestra columna vertebral – un factor crucial que contribuye al estado de nuestra salud general. Una columna vertebral que está correctamente alineada significa que nuestro sistema nervioso está libre de tensión, y un sistema nervioso funcionando bien permite a cada una y a todas las células de nuestro cuerpo trabajar adecuadamente y expresar salud.

Colchones mal hechos, demasiado duros o blandos para el individuo harán que la columna se curve o distorsione ejerciendo presión sobre los nervios. Lo ideal es que la columna se mantenga recta cuando dormimos de lado. Si te despiertas con dolor de espalda, es probable que tu colchón no sea el adecuado para ti.

Considerando el tiempo que pasamos durmiendo y los efectos sobre nuestra salud, comprar un nuevo colchón es realmente una inversión en lugar de un gasto. Solo decirte que si gastas 1.000€ en tu nuevo colchón – éste tiene una vida útil de 10 años aprox. – te sale a menos de 30¢ por noche y ¡estás invirtiendo en sueño saludable, en higiene postural y en una vida más sana!

Así que ¿cómo elegir un colchón que sea el adecuado para ti? Los siguientes puntos te pueden servir de ayuda:

• Dedicar tiempo en la tienda probando tu nuevo colchón. El 80% de la gente dedica algo más de 2 minutos, las encuestas muestran que dedicar por lo menos 25 minutos probando un colchón nuevo se tiene más probabilidades de estar satisfech@ con la compra después. Si tienes una pareja, asegúrate de que esté allí también para probarlo contigo.

• La duración de la garantía. Es un buen indicador de la calidad. Un colchón con 2 años de garantía es de menor calidad y normalmente se deteriora rápidamente cuando pasan esos 2 años.

• El tipo de colchón: muelles, viscoelástico o latex.

Muelles: si son de resorte helicoidal abierto o de muelle continuo son, generalmente de calidad baja a media. El de “muelle independiente ensacado” (pequeños muelles alojados en bolsas individuales que les permite trabajar con independencia unos de los otros) son los mejores.

Viscoelástico: un material diseñado por la NASA. La densidad del producto es la clave y la garantía del colchón está estrechamente relacionada con la calidad y densidad del material. Los colchones más baratos tienen una densidad de 20 (a veces no está ni indicada). Un colchón con 10, 15 ó 20 años de garantía, tendrá una densidad más alta y mayor calidad. Busca una viscoelástica de poro abierto intercomunicado, esto favorece microcorrientes de aire en el núcleo del colchón que facilitan la eliminación del calor.

Latex: el latex natural es un derivado de la corteza de los árboles y tiene elasticidad natural – no todos los colchones de látex son naturales – muchos están ahora fabricados con materiales sintéticos. El látex tiene una tendencia a reabsorber el agua y por lo tanto no puede ser idóneo para lugares húmedos como Ibiza.

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